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Ultima actualización

Viernes 03 Octubre 2014, 15:02

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Marco Filosófico de Gestión: Gestión Compartida

Desde la creación del Sistema Nacional de Áreas Protegidas de Bolivia (SNAP) en 1992, la participación social en la gestión de las áreas protegidas, en mérito al reconocimiento de la existencia de poblaciones al interior de las áreas protegidas, al reconocimiento de sus derechos a la propiedad y aprovechamiento de los recursos naturales, al reconocimiento de sus derechos a mejorar su calidad de vida y buscar su desarrollo y en reconocimiento, también, a la falta de consulta previa para la declaratoria de las mismas, ha marcado la orientación básica para su gestión integral.

En este contexto la normativa definió instancias de participación formal en la gestión de las áreas protegidas como los Comités de Gestión o los Convenios de Coadministración, orientados, principalmente, a mejorar los niveles de aceptación e involucramiento de los actores sociales ligados a las áreas protegidas en forma amplia, horizontal y transparente, con limitaciones en su capacidad de decisión y en la falta de discernimiento entre actores con derechos territoriales preconstituidos y otros actores vinculados a las áreas protegidas.

Si bien estas instancias de participación han cumplido un rol muy importante en la construcción de la gestión, institucionalidad y sostenibilidad social de las áreas protegidas, su evolución y desarrollo no ha sido homogéneo, en algunos casos las expectativas de los actores sociales, principalmente aquellos con derechos territoriales preconstituidos sobre la jurisdicción de las áreas protegidas, han superado las posibilidades de acción de las instancias formalmente definidas, con demandas de participación efectiva en las decisiones políticas, estratégicas y normativas sobre la gestión de las mismas, en co-responsabilidad con el Estado (responsable de precautelar el bien común) y, movilización de por medio, han definido una nueva agenda para el Sistema orientada a construir la Gestión Compartida.

En este marco se entiende a la Gestión Compartida como una nueva modalidad de conducción de las áreas protegidas, destinada a profundizar la participación social en la gestión pública de las mismas y donde las decisiones y las responsabilidades son compartidas entre el Estado y las organizaciones sociales con derechos territoriales reconocidos.

Este modelo implica el respeto a la responsabilidad del Estado de cumplir su mandato de resguardar el patrimonio natural y cultural de la nación y el respeto a los derechos de la población que legalmente habita las áreas protegidas, lo cual Implica, un reconocimiento a derechos territoriales preconstituidos de los habitantes del área protegida, una mayor inclusión de objetivos y visiones de los Pueblos Indígenas y Originarios en la Gestión de cada área protegida, la aplicación del principio de subsidiariedad (entendida como la delegación paulatina de mayor responsabilidad en la gestión de las áreas protegidas a instancias locales), implica avanzar hacia la construcción de la sostenibilidad social y política entre el área protegida y la población local, así como el respeto a la libre determinación, a la autonomía y autogobierno de los pueblos indígenas en sus decisiones y a su continuidad y desarrollo en sus áreas tradicionales de ocupación, finalmente, muestra la necesaria atención y reconocimiento de las demandas sociales de mayor participación y responsabilidad en la toma de decisiones políticas, estratégicas y normativas sobre la gestión de las áreas protegidas, etc.

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